El por qué del «Captura y Suelta»

El por qué del » Captura y Suelta»

Por la ilusión, por la ilusión de pescar un pez cada vez más grande, por la ilusión de saber que cuando vuelvas seguirán ahí, por la ilusión de saber que mientras disfrutas de tu afición estás haciendo un bien para todos, por el gusanillo de nuestras barrigas la noche antes de una jornada de pesca, por el respeto que le debemos al animal, el que nos hace sentir esa sensación indescriptible que tenemos en el momento de la picada, por la ilusión de poder seguir sentándonos a almorzar con los amigos a las 7 de la mañana antes de montar las cañas y saber que hay vida bajo el agua… pero sobre todo por la ilusión de un niño.

Nos pusimos a pescar un sábado cualquiera por la mañana. Por el buen tiempo y por ser una zona conocida para nosotros, sabíamos que los peces hundirían nuestros flotadores, y así fue, después de enchufar las cañas y cebar la zona las carpas fueron dándonos alegrías una tras otra. A nuestra izquierda  pudimos ver dos pescadores más que no tenían la suerte de cara o tenían algún error bajo el agua que no les permitía obtener captura, eran dos señores muy amigos que deliberaron profundamente sobre sus temas y afianzaron más, si cabe, su amistad. Pasaron una buena mañana aunque sin peces, pero ya sabéis, las capturas no lo son todo, a veces desconectar y pasar un buen rato con amigos también es pescar.

Lo que nos llamó poderosamente la atención fue la presencia de un hombrecillo de corta edad al que le colgaban los pies en la silla de pesca acompañado de su padre. Raúl padre, e hijo llegaron a eso de las 10 de la mañana cargados con sus enseres de pesca dispuestos a pasar una mañana inolvidable en el Estany de Almenara, seguramente motivados por la cantidad y calidad de los peces que allí se encuentran, ya que Almenara cuenta con un índice de captura y suelta prácticamente total, excepto el poco furtivismo y las capturas que puedan perecer por las heridas desafortunadas de algún anzuelo, todo vuelve al agua. Montaron sus aparejos y aplicaron todas las técnicas que conocían para atraer los peces a sus anzuelos, pero la mañana pasaba y no consegúian ninguna captura, nosotros, afortunadamente, continuábamos nuestra buena racha con un total de 16 piezas en 3 horas. Pero aquello no nos satisfacía de lleno, no podíamos volver a casa a contar nuestra experiencia, enseñar las fotos de la jornada y dejarnos a Raúl sin tocar escama. La corta experiencia en esta modalidad de su padre no le permitía dar con las carpas, nos dimos cuenta de que era una modalidad que desconocían, el material era de una calidad aceptable pero para la modalidad de embarcación fondeada o en su defecto para el feeder: caña corta de potencia   media con puntero híbrido para el hijo y un poco más larga para el   padre. No son las mejores condiciones para pescar con corcho en una   zona como el Estany de Almenara, las carpas aquí tienen todas un   máster en diferenciación de cebos con y sin anzuelo, hay que afinar   mucho y ser muy preciso para obtener resultados.

pesca carpa almenara 5
Con todo lo acontecido, nuestro material prácticamente recogido y los whatsapps de » ¿Tardarás?, la comida está casi preparada, un beso» en el bolsillo, nos dispusimos a echar una mano a Raúl y nos acercamos a su puesto de pesca para charlar con ellos y ver qué podíamos hacer por la ilusión del niño, la cara de aburrimiento por las 0 capturas era del todo contagiosa. «Vamos Raúl, saca la caña del agua a ver que has montado». El niño con ojos de esperanza nos ofreció su material y lo examinamos con detenimiento, cual fue nuestra sorpresa cuando vimos anzuelos del 6 con líneas con un diámetro por encima de 0.20. «Esto no está bien montado compañero», es entonces cuando abrimos nuestro panier y sacamos todo el material necesario para Raúl y sus carpas pero, sobretodo, esa dosis de esperanza e ilusión que tanto necesitaban. Les dimos las indicaciones pertinentes, anzuelos para las posibles roturas, y todos nuestros sobrantes de engodo y cebo que, por suerte, no eran pocos. Después de una breve charla nos despedimos sin más, con la ilusión (esta vez más nuestra que suya) de que tuvieran capturas y poder hacer de Raúl uno de los nuestros, un loco por la pesca con un gusano bien gordo y sanote en su estómago que no pare de pedir peces para alimentarse.

Pasan los días y durante el rodaje de nuestro primer reportaje de la temporada, el destino nos cruza con el primo de Raúl, que nos hace sabedores de que las capturas llegaron aquella mañana de sábado, de que el gusano de la barriga de Raul era más gordo que nunca y que en el mundo de la pesca ya somos uno más. Sin pensarlo nos pusimos en contacto con ellos para pedir las fotos de la jornada y poder compartir con vosotros la inolvidable experiencia de aquel día.

Captura y suelta, por favor, por la ilusión, por Raúl…

Las fotos de aquel dia.

 

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